Esther Armora
Barcelona
El 5 de octubre
de 2020 se empezó a obrar el milagro para esta joven murciana
de 34 años, - "pura fuerza" como la definen los doctores que la intervinieron- que nunca renunció a ser madre pese a que su cuerpo le negaba ese derecho. "El primer logro fue trasplantarle con éxito el útero, el segundo que le viniera la menstruación, aunque el objetivo final de todo el proceso era que Tamara fuera madre y se ha logrado", asegura
el doctor Francisco Carmona,
responsable del Servicio de Gineología del Clínic, que junto al urólogo Antonio Alcaraz, jefe de Urología del centro, han capitaneado todo el proceso
Los dos especialistas del Clínic,
amigos de hace años, unieron fuerzas para hacer realidad la quimera de Tamara y la convirtieron en la primera mujer trasplantada de útero en España, tal como avanzó ABC en su edición del 9 de septiembre de 2020. Ahora, ha vuelto a marcar un hito en la historia de la medicina de nuestro país al ser la primera mujer trasplantada de útero en dar a luz a un bebé sano.
«Al fin se cumplió mi sueño», ha dicho hoy la madre emocionada ante los medios tras presentar a su retoño. Tamara padecía el síndrome de Rokitansky, un trastorno congénito del aparato reproductor por el que nació sin útero ni trompa de Falopio y que le impedía concebir una vida. A los 15 años supo que no podía concebir vida y fue, según explica, "un golpe muy duro". "Desde pequeña soñaba con ser madre. Siempre le pedía a los Reyes cochecitos con bebés", dice emocionada. Pese a que su cuerpo le cerró el camino hacia la maternidad, ella nunca tiró la toalla. Buscaba información por internet sobre mujeres que sufrían el mismo síndrome y leía todo lo publicado al respecto. En 2014, un destello de luz le señaló de nuevo el camino hacia su quimera.
Vio en la televisión que una mujer con su mismo problema, en Suecia, había dado luz a un bebé. Grabó la noticia y la envió a su hermana. Ambas tuvieron claro qué iban a aprovechar la senda abierta por la mujer sueca.
Seis años después, la intervinieron. Fue una operación "muy compleja, de una complicación similar a la de un trasplante de cara, en la que te lo juegas todo a una", ha indicado Antonio Alcaraz. Una de las mayores dificultades de la intervención, que en total duró 21 horas, fue, según precisa, trabajar a nivel vascular con venas de solo tres o cuatro milímetros de grosor". El especialista confiesa que lo de Tamara "no ha sido solo una historia técnica, sino también de emoción, de pasión, aunque los médicos debemos controlar las emociones y mostrarnos como témpanos de hielo para poder
Con un útero ya funcional, Tamara tocaba ya casi con las manos su anhelado sueño pero le faltaba quedarse embarazada. Dos meses después del trasplante, Tamara tuvo la primera regla y, como todas las pacientes trasplantadas fue tratada con inmunosupresores. Esperaron seis meses desde la primera menstruación para empezar a transferirle los embriones previamente recogidos. "Le transferimos tres y en la segunda transferencia quedó embarazada, aunque se interrumpió a las ocho semanas de gestación", explica Francisco Carmona. El equipo del Clínic preparó a Tamara para lograr nuevos embriones, aunque luego sufrió Covid. Finalmente en la nueva tanda de transferencias, el 5 de septiembre de 2022, se quedó embarazada de Jesús.
A las siete semanas de gestación, la paciente presentó preclamsia y el equipo del doctor Carmona programó una cesarea. "Queríamos garantizar ala seguridad para la madre y el bebé", afirma el experto.
"Es un milago de la ciencia",
ha dicho el consejero de Salud, Manel Balcells, al presentar hoy la gesta ante los medios.
Tamara ha sido la primera mujer en España a la que han trasplantado con éxito un útero. El pasado año el centro barcelonés
realizó también con éxito la segunda intervención de estas características tras la donación de una madre a su hija, que tenía problemas de fertilidad.
En el caso de Tamara, las dos intervenciones que se realizaron, la de la extracción de la donante y la del implante duraron en total 17 horas y fue un trabajo de enorme precisión de los equipos de trasplante y ginecología del Clínic. Las intervenciones de trasplante útero estuvieron durante años aparcadas en nuestro país por el debate ético y social que plantean.
Cataluña estaba decidida a ser pionera. Hace un año el jefe del servicio de Ginecología del Hospital Clínic, Francisco Carmona, anunció en una entrevista a ABC Salud que 2020 sería el año del primer trasplante de útero. «Tenemos un equipo muy bueno de anastomosis vascular, un urólogo de los mejores con una gran experiencia en trasplantes vivos, así como una paciente y una receptora idónea . Pese a los dilemas éticos, a la ONT le va a costar mucho decir que 'no' con el caso que le presentaremos», contaba entonces a este periódico. El urólogo experto al que se refería el ginecólogo del Clínic es Antonio Alcaraz, uno de los referentes en España en cirugía robótica, mínimamente invasiva y con una gran experiencia en trasplante renal.
La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se ha resistido durante años a autorizar esta intervención por motivos éticos y sociales. Varios equipos de la Comunidad Valenciana y Cataluña lo habían solicitado y todos se toparon con la negativa de la ONT. No se cuestionaba la pericia o la capacidad de los cirujanos españoles. Muchos de ellos han colaborado con equipos donde esta injerto lleva años haciéndose. En el mundo, se han sometido a un trasplante de útero 100 mujeres y se han logrado 50 nacimientos.
2018 - 2021 En mis blogs hablo de mi situación pasada que todavia me afecta y de la que fué mi familia que orig...